No he parado de leer y seguir buscando información acerca de Popego, un sistema que reúne en un solo lugar los contenidos generados por ti y que están dispersos a través de diferentes redes sociales. Sin embargo, lo que he encontrado más interesante es lo que cuenta Santiago Siri, su creador, referido a cómo un software creado en Buenos Aires puede competir en el primer mundo e incluso llegar hasta TC50, lo que ellos llaman la copa del mundo de las startups. Hace algún tiempo que Nicolás Orellana había destacado el ejemplo de Siri, quien gracias al éxito conseguido en el TC50, ha sido comentado en variaspartes. Lo central es que cada vez que puede, Siri ha destacado cómo hacer para llegar a las grandes ligas del desarrollo; algo que desde acá se ve difícil, pero que como él demuestra, sí se puede.
Durante gran parte de los meses pasados tuve el privilegio de ser asesor del sitio Cooperativa.cl, terminando mis labores pocas semanas antes de que saliera al aire su remozado sitio web, el pasado martes. Por lo mismo, me siento parte de lo que muestra dicho espacio, ya que contribuí en parte a las ideas que lo nutren, aunque fue el equipo de Oscar Pastén y Manuel Contreras (en la foto), apoyado por Alfredo Luco y Altavoz, quienes finalmente lo llevaron a cabo. Desde mi perspectiva, lo que se persiguió con mayor ahìnco fue la experiencia del usuario, es decir, lo que que le ocurre a una persona que visita el sitio web. Partiendo de la base que "cualquier página es la portada" gracias a su buena indexación en los buscadores, lo que se buscó es que junto con tener un contexto adecuado de dónde había llegado, el usuario que visitaba cada página tuviera muchas acciones a realizar. Para empezar, una lectura directa del contenido; contenidos relacionados a la nota; contenidos adicionales de la misma sección más audio y video para escuchar, ver y llevar. En esto último hubo mucho énfasis y hoy es posible que el audio de la radio pueda ser empleado en cualquier sitio, con controles como el que se muestra abajo de este texto, con una nota acerca del uso de las bicicletas en Santiago.
Vale decir, se enfatizó en la navegación vertical -ver el contenido de la nota-, y se mejoró más la navegación horizontal, que es pasar de la nota actual a otras de interés similar. Adicionalmente el cambio permitió modificar algunas cosas respecto del sitio anterior (en la imagen inferior), en el cual también colaboré en tareas similares a las de esta ocasión, tales como la eliminación de los "frames", el término de las tablas para diagramar, la incorporación masiva de RSS, las mejoras en el empleo de taxonomías y las mejoras en la navegación contextual.
Aunque claramente soy parte interesada, tengo la sensación de que el sitio avanzó mucho y puso la vara alta en la competencia por el mejor sitio entre los medios de comunicación en Chile. Claramente soy parte interesada al decirlo, pero qué le vamos a hacer, lo pasé muy bien dando ideas y viendo cómo ellas salían adelante. Así que mis felicitaciones a los chefs y a todos los usuarios del sitio, les deseo la mejor de las experiencias en sus páginas. Una nota al final: allá en Cooperativa.cl también tengo un blog, gentileza de Oscar y Manuel.
Varias veces he escrito sobre cómo las API le agregan valor a los medios y leyendo sobre la Campus Party que se desarrolla esta semana en Colombia, veo que El Tiempo ya ha avanzado mucho sobre el tema. De hecho, está haciendo un concurso para buscar desarrollos sobre su interfaz de programación. ¿Por qué le asigno tanta relevancia a un elemento de programación, si se podría decir que está tan alejado del periodismo? Probablemente usando el párrafo de descripción del concurso, haya una mejor respuesta que la que puedo dar:
Con el lanzamiento de la nueva versión de eltiempo.com y su nuevo Archivo Digital que contiene toda la información publicada por Casa Editorial EL TIEMPO desde 1990 hasta hoy. eltiempo.com abre su API para invitar a la comunidad de desarrollo a construir con nosotros las nuevas formas de visualizar la información en la red.
La idea de fondo es que ya terminó la época en que las "noticias" se veían en el sitio web del medio. Hoy deben estar en cualquier parte en que el usuario las quiera ver, y por eso una API, así como los widgets, son la solución adecuada. El que llegue primero y seduzca a los programadores, gana.
Desde que esta semana incorporé el "widget" de Google Reader en la parte de abajo de la columna que está a la izquierda de esta pantalla (la nueva sección "Te recomiendo leer") no he dejado de pensar en que este tipo de artilugios son Internet. Mi línea de pensamiento es la siguiente: un widget es un programa que reside en un servidor y que se muestra en las páginas de otro. Sus contenidos son la representación de contenidos gestionados por un tercero, que se presentan como parte de los contenidos de quien haya "adoptado" el widget. En el caso que reseño, mi widget está en mi sitio, muestra posts seleccionados por mí, pero que son generados por otras personas y llegan a mi página gracias a que son recolectados por Reader de Google. Vale decir, esta experiencia de contenidos existe por la interacción de varias personas, mediada por Internet. Cuando me puse a buscar más del tema llegué a este post de Mariano y, claro, coincido con él: "los widgets pueden estar presentes en todos lados y con información fresca, personal, sincronizada? ¿que más se les puede pedir?". Sólo debo agregar que los widgets son una oportunidad de negocios para los contenidos digitales y los autores deben aprovecharla.